18/Apr/2024
Editoriales

Manuela Morales Morales, In Memóriam

A mi compadre

Héctor Arredondo Cano.

 

Yo vi tus ojos enrojecidos,

víctimas de un fuerte quebranto.

Por esa repentina partida,

¡Llora! Que ella mire tu llanto.

 

Mándale tus “lágrimas del alma”,

y cada vez que mires al cielo

implora al Buen Dios te dé calma,

para cuando emprendas el vuelo.

 

 Recuerda bien que la flor marchita,

luego en su final se entume.

 Pero piensa que tu MANUELITA,

siempre te dio su mejor perfume.



Rubén Ariel Núñez Charles

 

a 1 de enero de 2024