02/Mar/2024
Editoriales

Simulación electoral

En un intento por modernizar sus procesos electorales el Congreso de la Unión aprobó hace años modificar la legislación electoral nacional para intervenir en los procesos electorales de los partidos para la selección de sus candidatos.

 Así surgieron las precampañas, que son algo similar a las elecciones primarias en otros países; y digo similar porque en Estados Unidos prevalece el dinero de los particulares en sus procesos electorales. Sólo que el Congreso se quedó corto en México, porque ha permitido a los partidos políticos que gasten el presupuesto que se les asigna para las precampañas, que en el caso del proceso para elegir al Presidente de México, a cada partido que participa en un proceso interno para seleccionar a su mejor candidata o candidato, el INE les asigna varias decenas de millones de pesos para que recorran el país en busca del voto de los militantes de ese partido.

 El procedimiento es bueno en sí, lo que falla es su aplicación, ya que tanto MORENA, Movimiento Ciudadano y la alianza Va por México ya tienen decidido quién será su candidato.

 Todos sabemos que Claudia Sheinbaum, Samuel García y Xóchitl Gálvez será quienes van a contender en la campaña para alcanzar la Presidencia del país; es decir, no tienen al interior de sus partidos ningún contrincante a vencer, van solos, no necesitan convencer a nadie, porque si al final del proceso obtienen un solo voto, serán los ganadores de la contienda, lo que es una auténtica simulación.

 Es decir, este escenario desvirtúa el propósito de las precampañas, ya que estos candidatos no necesitan convencer a ningún militante, al contar con el respaldo seguro de sus partidos. Este proceso, más que una competencia, se convierte en una simulación de contienda electoral.

 Se trata de una estafa al erario, porque ese dinero que están utilizando para recorrer el país en busca de un voto que no necesitan, podría haberse destinado a la reconstrucción de Acapulco, al pago de la onerosa deuda pública o a cualquier otro fin social, porque en nuestro país, las necesidades de la gente son enormes.

  Ojalá recapaciten en el INE y en el Congreso de la Unión para que se prohíba a los partidos hacer precampañas cuando no hay más que un solo contendiente.