29/Jun/2022
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Junio 22 de 1908: muere en Ciudad de México, a los 69 años de edad, el general José Francisco Naranjo de la Garza, ex ministro de Guerra y Marina durante el gobierno del presidente Manuel González. Nació en Lampazos -Desde 1887 Lampazos de Naranjo en su honor- el 17 de abril de 1839, siendo hijo de José María Naranjo y Claudia de la Garza de Naranjo. Es el tronco del árbol genealógico de los célebres Naranjo, distinguida familia que incluye a sus hijos, el ingeniero y general Francisco Naranjo García, gobernador del estado de Morelos; y a Leopoldo Naranjo, historiador y hombre de letras; así como a su sobrino Nemesio García Naranjo. Naranjo de la Garza, desde los 16 años de vida, tomó el oficio de las armas influenciado por sus paisanos Santiago Vidaurri y Juan Zuazua, con quienes se incorporó a su ejército apoyando el Plan de Ayutla, en una breve y exitosa campaña en Monterrey, Saltillo y San Luis Potosí. De 1859 a 1862 perteneció al segundo regimiento de caballería de Nuevo León, participando en la Guerra de Reforma y en la segunda intervención francesa que buscaba consolidar la monarquía de Maximiliano de Habsburgo. Peleó con fiereza contra los más importantes mandos militares franceses, como fueron el mariscal Forey, comandante Briand y el conde Tabachinski, a quienes derrotó.

 En el sitio de Puebla fue preso, pero escapó con rumbo a Orizaba. El 27 de junio de 1864 fue ascendido a teniente coronel y el 10 de septiembre, el general Negrete le dio el grado de Coronel. Ese mismo año de 1864 tuvo la responsabilidad de la comandancia militar y del gobierno del estado en forma interina. Participó en la reorganización del Ejército del Norte y combatió de nuevo contra Tabachinski y contra Jeanningros. Se puso a las órdenes y dependía directamente del general Mariano Escobedo, derrotando a Felipe Tinajero y en noviembre participó en Matamoros contra el general conservador Tomás Mejía. Participó en la batalla de Querétaro junto a su jefe Escobedo, hasta que triunfó la República. Participando en cualquier cantidad de batallas y siempre triunfante, su nombre se escuchaba en todo el país entre las tropas republicanas y también entre las imperialistas, en un lado como ejemplo, y en el otro con respeto, que en el fondo siempre hay algo de temor. Cuando se restauró la República, fue inspector de Colonias Militares, pero cuando Porfirio Díaz lanzó el Plan de la Noria contra la reelección de Benito Juárez, se sumó a esa causa en 1871 y después en 1876 hizo lo mismo con el plan de Tuxtepec contra Sebastián Lerdo. Triunfó su corriente política y al llegar a la presidencia el tamaulipeco Manuel González, lo nombró general de división y jefe de la zona militar en Nuevo León, para en 1882, sustituir al también nuevoleonés Jerónimo Treviño, como secretario de Guerra y Marina. Tuvo diferencias con el gobernador Bernardo Reyes y mejor se retiró en febrero de 1887. Murió jubilado el 22 de junio de 1908 en Ciudad de México y sus restos, luego de un periplo, fueron depositados en la base de uno de los monumentos en la Explanada de los Héroes de la Macroplaza. Como ya lo apuntamos, el Municipio de Lampazos agregó su apellido para ser Lampazos de Naranjo.