02/Mar/2024
Editoriales

Javier Milei y el futuro de los argentinos

Nuevos vientos políticos soplan en Latinoamérica. Después de las experiencias de gobiernos populistas de izquierda, ahora empiezan a ganar en las elecciones, de manera sorpresiva, gobiernos de derecha y hasta de ultra derecha, como se autocalifica Javier Milei, economista que acaba de arrasar en la segunda vuelta de las elecciones argentinas.

 Antes que Milei, ganaron elecciones presidenciales personajes como Nayib Bukele en El Salvador y Daniel Noboa en Ecuador, sin mencionar a María Corina Machado, quien arrasó en las elecciones primarias de los partidos de oposición en Venezuela, hecho que preocupa mucho a Nicolás Maduro.

 Los argentinos no la están pasando nada bien con niveles de inflación que no se veían desde las épocas de las dictaduras ya que, al parecer, resuelven sus problemas de liquidez a la antigüita, imprimiendo más billetes, por lo que la tasa de inflación anual en ese país es ya de tres dígitos.

 Milei es un personaje disruptivo. No me explico que haya ganado la elección al partido en el gobierno con propuestas tan extravagantes, como la de desaparecer el banco central para controlar la inflación, cuando precisamente la función de los bancos centrales es la de establecer medidas anti inflacionarias para darle la mayor estabilidad cambiaria a las monedas nacionales.

 O desaparecer el Ministerio de Educación y establecer el cuestionado plan del voucher escolar, que consiste en dividir el presupuesto de educación entre cada familia y entregarles lo que les toca para educar a sus hijos y que ellos, con ese dinero, escojan la escuela que quieren para sus hijos; de tal manera que las mejores escuelas tendrán mayor presupuesto que las malas escuelas, éstas últimas tenderán a desaparecer, si no mejoran sus prácticas educativas, lo que podría afectar la cobertura de los servicios educativos.

 En el tema económico, desde mi punto de vista, al desaparecer el banco central, el peso argentino ya no tiene ningún respaldo del gobierno. 

 La idea de Milei es que los argentinos utilicen cualquier moneda en sus transacciones comerciales, lo que constituye un atentado a la soberanía monetaria, pues el futuro del dólar no dependerá del gobierno argentino, sino de la FED norteamericana; el Euro lo controla el Banco Central Europeo y el Bitcoin, no lo controla nadie, fluctúa con la oferta y la demanda.

 Renunciar a la soberanía monetaria es un experimento de resultados imprevistos; quizá Milei descubre la manera de erradicar tantas monedas en el mundo para que todos los países adopten una sola, quizá sea el principio del fin de la economía argentina.

 ¿Recaudará los impuestos en cualquier moneda, inclusive con criptoactivos? 

 Estamos frente a un modelo económico no vista nunca antes. Los economistas del planeta estarán muy atentos ante esta innovación a la que los argentinos le han dado su confianza; porque Milei planea reducir el gobierno a su mínima expresión, eliminando poco más de dos terceras partes de la burocracia. 

 En pocos meses constataremos si Milei es un genio, o al contrario, los argentinos habrán votado por una persona con severos trastornos mentales.