03/Mar/2024
Editoriales

Monterrey, cimiento de las Comunicaciones mexicanas. Sexta Parte

 

La radiofonía fue utilizada durante años como medio masivo de comunicación y entretenimiento, dando servicio también a cuerpos militares y policíacos. Luego, a partir de los años sesenta del siglo XX empezó a utilizarse por particulares en el funcionamiento de sus negocios, sobre todo en la construcción, el transporte y la entrega de mercancías.

 

Tres fueron los más importantes sistemas que operaron: la banda ciudadana, o CB; la onda corta; y los beepers, localizadores o mensáfonos, medios de comunicación pioneros en la localización y transmisión de mensajes a personas que se encontraran en lugares no fijos.

 

Esto revolucionó los sistemas de comunicación personalizada, especialmente entre los médicos y profesionales que actúan en emergencias. Sin embargo, esto era apenas el inicio, pues dichas tecnologías analógicas pronto fueron reemplazadas por las digitales -que avanzan sin límite aparente-. Aquellas eran variables en su dimensión, y para transmitir datos se creaban ondas electromagnéticas de cualquier amplitud, ocupando mucho espacio en un cable, o en la atmósfera. 

 

La tecnología analógica requiere de partes mecánicas, como dínamos para crear o modular las ondas, fuelles para micrófonos y bocinas, además de cristales, circuitos y otros elementos voluminosos para recibir o almacenar temporalmente la información. En cambio, los datos digitales sólo utilizan valores de uno y cero, ocupando un espacio mínimo en el campo electromagnético -por cable de fibra óptica o simplemente en el espacio- y pueden viajar al unísono cientos de señales distintas.

 

 

LA ONDA CORTA.

 

La onda corta es  una variante tecnológica de la radiofonía. Su característica principal es la emisión con pequeños transmisores -caseros o móviles- de ondas de radio muy cortas, longitud que le permite a las ondas rebotar o rodear objetos masivos como montañas o edificios con muy poca distorsión, al grado de que alcanzan a dar la vuelta al planeta. Entre más alta sea la frecuencia su transmisión es más directa y por lo tanto se producen “sombras” que son lugares donde la señal es muy baja o sencillamente no llegan y viceversa, entre más baja sea la frecuencia su propagación es más envolvente y no produce tantas sombras.

 

Esta banda corta poco regulada, permitió tanto a radio aficionados de todo el planeta como a estaciones formales comunicarse por todo el mundo. Por ejemplo, la Cuba comunista aislada por el bloqueo norteamericano recurrió a la onda corta para difundir el mensaje del gobierno revolucionario de los Castro mediante la estación Radio Rebelde; mientras la oposición cubana -silenciada por el gobierno- utilizó Radio Cuba Libre para oponerse al socialismo.

 

Los transmisores y receptores de onda corta comenzaron a comercializarse en 1930 en tiendas de artículos electrónicos en Estados Unidos e Inglaterra y poco a poco fueron multiplicándose por el mundo. A nivel internacional se definieron 23 canales libres de dos vías que se llamó Banda de ciudadanos, o Citizen Band que era libre, pero podía producir interferencias cuando dos o más usuarios utilizaran la misma frecuencia.

 

En Monterrey hubo una centena de radio aficionados que en ciertos horarios transmitían sobre diversos temas. Destacaba uno de aviación recreativa, otro más que trasmitía sobre el clima de Monterrey y las noticias relevantes, y uno muy extraño que, sin horario fijo y durante una hora exacta, transmitía números del 0 al 9 alternándolos con sonidos monótonos. De parte del magisterio se transmitía Radio Educación que brindaba apoyo escolar.

 

Desde finales de la Segunda Guerra Mundial hubo en Monterrey un par de estaciones que transmitían en inglés sobre noticias de la comunidad norteamericana en Monterrey; una de ellas era la XEG que transmitía en inglés. En la onda corta podía escucharse de todos los temas posibles, y de todos los países del mundo; algo similar a los actuales podcast.

 

LA BANDA CIUDADANA  o CB 

 

Las primeras empresas en tener Banda Ciudadana o CB fueron Cervecería Cuauhtémoc, Coca Cola, Comisión Federal de Electricidad, los cuerpos policíacos y la Cruz Roja. Empezaron a sustituir los viejos equipos por aparatos con hasta 23 canales que en la siguiente generación ya permitían la comunicación en los dos sentidos, es decir, que las unidades en movimiento podían responder. Además las empresas Radio Taxi, y Taxis El Águila revolucionaron el servicio de transporte, pues uno llama a la central y le envían un taxi que andaba cerca. También la usaban los ciudadanos para enlazarse con sus choferes o con sus ranchos o sucursales de sus negocios… la señal no era privada.

 

En la década de los años sesenta llegaron a la ciudad radios de Banda Ciudadana que usaban un cristal que vibraba creando la frecuencia de transmisión y otro cristal en otra frecuencia que recibía la señal de su interlocutor, lo que significaba la necesidad de tener 46 cristales para cubrir todos los canales.

Los fabricantes comenzaron a introducir en el mercado emisoras con banda lateral única (SSB), es decir que podían conectar de una persona a otra. En los años ochenta se miniaturizaron los receptores al sustituir los cristales con circuitos, de aproximadamente 4 centímetros de ancho, 6 de largo y 15 de altura, más una antena flexible de plástico, por lo que se podían colgar del cinturón.

 

Para fines de los años noventa había sistemas que podían manejar un centenar de canales y cubrir 240 kilómetros de distancia, por lo que se incorporaron al negocio de transporte de carga.

 

La Banda Civil estuvo controlada primero, por la Sub Secretaría de Comunicaciones de la SCOP, y después de la creación de la COFETEL -Comisión Federal de Telecomunicaciones, que se convirtió en el Instituto Federal de Telecomunicaciones-. La nueva Ley Federal del Ramo puso orden en el campo de la telefonía pública pues había infinidad de demandas y de amparos que mermaban la indispensable autoridad del gobierno por las suspensiones concedidas por el Poder Judicial contra las decisiones o decretos de la mencionada COFETEL. 

 

 

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) supervisaba el uso del espectro radio eléctrico y otorgaba los registros de los equipos BC y de frecuencias permisionadas o concesionadas en todos los rangos del espectro radioeléctrico -para comunicaciones privadas o bien concesionadas para servicio al público- bajo reglas muy severas en la modalidad de AM (Amplitud Modulada)y FM (Frecuencia Modulada). Sin embargo, en 1994 la reforma a la ley Federal de Telecomunicaciones liberó el uso de la CB, pero cuando ya iba rumbo a la caducidad ante las nuevas tecnologías.

 

En el momento de máximo esplendor de la Banda Ciudadana -cerca de 1985-, había en el Área Metropolitana de Monterrey 360 antenas transmisoras. 

  

 

BEEPERS, LOCALIZADORES O MENSÁFONOS.

 

Los Beepers, localizadores o mensáfonos son dispositivos de telecomunicaciones que reciben mensajes cortos. El interesado llama a una central telefónica, donde operadoras, mediante telefaxes adaptados (máquinas de escribir que no escribían sobre papel sino emitían ondas radiofónicas de distintas amplitudes para cada letra) transmiten el mensaje al Beeper, localizador o mensáfono.

 

El Beeper es un pequeño dispositivo con una pantalla de cristal líquido monocromático, una serie de circuitos, una alerta vibratoria y sonora y botones de control. Es una forma de enviar mensajes a una persona que se encuentre en un lugar incierto. Son unidireccionales y al principio sólo recibía mensajes numéricos, generalmente el número de un teléfono con el que se espera que el usuario contacte. 

 

Luego aparecieron otros beepers que podían recibir mensajes alfa numéricos.

 

El primer beeper fue desarrollado en 1921 para la policía de Detroit, y solo emitía un sonido que escuchaban todos los agentes policiales como indicación de reunirse en el cuartel. Posteriormente, en 1949, Al Gross -un desarrollador de tecnología-, para usarse en un hospital  de Nueva York era más o menos lo mismo que el anterior, pero no llamaba a todos los médicos en general, sino solo al deseado. En 1956 se utilizaron otros equipos para mandar alertas a los médicos del Hospital de Saint Thomas de Londres. 

 

En los años sesenta, una empresa regiomontana desarrolló un servicio de transmisión de mensajes en forma selectiva utilizando una misma frecuencia mediante la transmisión de tonos codificados… ese sistema nació en Monterrey y se extendió rápidamente a todo el mundo siendo conocido ampliamente con el nombre universal de Radio Beep. 

 

Este servicio se inauguró en Monterrey, después en Guadalajara y finalmente en la Ciudad de México, extendiéndose rápidamente a nivel global en dos bandas de frecuencia: la de 152 MHZ y la 900 MHZ en sistema, el primero analógico y el segundo digitalizado, permitiendo en esta segunda forma enviar mensajes en fracciones de segundo aún cuando los mensajes no tuvieran límite de caracteres.

 

Este sistema permaneció en constante modernización hasta mediados de los años noventa que los celulares empezaron a enviar mensajes SMS y fueron desplazando a los beepers.

 

 

La valiosa aportación del regiomontano Gustavo M. de la Garza Ortega

Uno de los elementos que permiten llamar a esta serie de textos: ‘Monterrey, Cimientos de las Comunicaciones Mexicanas’, es que el empresario regiomontano, Gustavo M. de la Garza Ortega -nacido en nuestra Ciudad en 1937- es el creador de la versión modernas de los Beepers. 

 

La ascendencia radiofónica la hereda de su padre, Don Gustavo de la Garza, (19 de enero 1908 - 4 de julio 1981), quien dedicó su vida a la radio, así que el joven Gustavo traía inoculado en su cerebro los principios de las comunicaciones. Su participación fue determinante para la fundación y consolidación del Canal 6 TV de Monterrey, desde cuya dirección acordaba con Don Eugenio Garza Sada, y que por determinadas circunstancias renunció para dedicarse a desarrollar su idea de un novedoso esquema de tele comunicación personalizada.

 

Luego de darle forma a su idea y practicarla con equipos hechizos, en noviembre de 1964 echó en su maleta de viaje además de sus ilusiones, los respaldos tecnológicos de su proyecto, y se fue a Illinois para mostrarle a los altos funcionarios de Motorola su modelo de transmisión de mensajes de radio en forma selectiva, pues en México ni la Secretaría de Comunicaciones entendía bien a bien de qué se trataba. 

 

La sinergia entre De la Garza Ortega y Motorola

Los ejecutivos de Motorola no aceptaban la idea y Gustavo insistió hasta que se entrevistó con el presidente de la empresa trasnacional, Mr. Bob Galvin, a quien le presentó su beeper. El presidente de la compañía citó a sus ejecutivos para discutir con el regiomontano la viabilidad del proyecto y, pese a que lo habían desechado dos días antes, hubieron de reconocer que sí era factible.

 

Utilizaba una única frecuencia de radio, y los receptores podrían activarse selectivamente con tonos codificados. Al término de la reunión, Mr. Galvin dijo que la idea era factible y podía revolucionar las telefonía en el mundo. De la Garza Ortega registró de inmediato la marca Radio Beep, aunque no tenía aún la patente de su invento, pero sabía cómo hacer que funcionara el sistema disminuyendo el tamaño de los mensajes transmitidos de 15 segundos, a 10, y así sucesivamente para agilizar su transmisión, pues se congestionaba el sistema, retrasándolo hasta volverlo ineficiente. 

 

La empresa Radio Beep

Motorola era una compañía que fabricaba radios, radiolas, walkie-talkie y teléfonos caseros y en los años 60 empezó a desarrollar las comunicaciones a distancia, por lo que en 1964, ya mancomunada con Gustavo de la Garza Ortega, lanzó el primer beeper comercial.

 

A partir de ese momento Motorola vendía el equipo completo: teléfonos para la central, teclados de telefax, las antenas y los receptores, su instalación y su manejo. Para 1973, la compañía Radio Beep, con tecnología Motorola llegó a ofrecer el servicio al  53% de los usuarios de localizadores en  Monterrey, llegando a tener en nuestra Ciudad 25 mil suscriptores.

 

La  cobertura de Radio Beep incluía a las ciudades de Guadalajara y México, extendiéndose a la frontera norte del país y el sur de Estados Unidos, fundando la empresa Frontera Beep, alcanzando una cobertura internacional.

 

Las otras empresas de beepers

En menor medida operaron en la ciudad Skytel, propiedad de Televisa que, en su mejor momento, llegó a vender 600 radio localizadores por semana. Biper, de Ricardo Salinas Pliego, que tuvo un crecimiento principalmente al sur del país y se expandió hasta Costa Rica. Y finalmente Multibeep propiedad de Multimedios que, pese a contar con una fuerte campaña de publicidad en las compañías filiales, no alcanzó el éxito deseado.

 

Los beepers sobrevivieron a la primera etapa de la telefonía celular análoga, pues la modalidad ‘el que llama paga’ mantuvo a la telefonía móvil en altos costos, mientras que los sistemas de localización conservaban sus precios accesibles, con mensualidades sin límite de usos.

 

Fue hasta la digitalización de la telefonía móvil o celular en que los SMS o mensajes de texto abarataron la comunicación escrita, aunque la de voz seguía siendo cara. Muchas compañías ofrecían voz cara y mensajes de texto ilimitados, contra lo cual no podían competir los localizadores o beepers.

 

Fue un negocio que tuvo su momento de éxito en los años 80 del siglo XX estimándose que había en el mundo 3.2 millones de usuarios de beepers y en 1994, año aproximado de su ocaso había 61 millones de usuarios.

 

La empresa regiomontana Radio Beep se transformó en Marcatel, proveedor de tecnología fija y servicios de larga distancia. Luego incursiono en la telefonía móvil y finalmente con el nombre de Vívaro se ha convertido en una de las empresas latinoamericanas líderes en el manejo de datos masivos, principalmente corporativos.

 

Con la Reforma de Telecomunicaciones de 1994 y el término del monopolio concedido a TELMEX durante su privatización, llegaron a México compañías de radiocomunicaciones y de telefonía a competir en el mercado nacional. Entre ellas destacaba Nextel que operaba en la banda de 800 MHz, cuyos aparatos podían transmitir llamadas de voz celulares analógicas y tenían la tecnología push-to-talk ‘walkie-talkie’ con sistemas de frecuencias de un solo sentido, es decir que sólo podía hablar un solo usuario a la vez. Solicitaron concesión 14 empresas para abrir el monopolio de Telmex, entre ellas Avantel, Alestra, Protel, Miditel, Marcatel, TeleReunión , Iusacell, TotalPlay. De ellas algunas desaparecieron y otras se fusionaron.

 

 

 

EL TELÉFONO MÓVIL O CELULAR ANALÓGICO

 

Un teléfono móvil o teléfono celular analógico es un dispositivo portátil que puede hacer o recibir llamadas a través de una portadora de radiofrecuencia, mientras el usuario se está moviendo dentro de un área de servicio telefónico, es decir entre un grupo de antenas llamado célula por eso el nombre de teléfono celular.

 

En su momento, las torres con repetidoras conformaban una red que permitía rápidamente localizar al número buscado. Una vez que dos antenas lo localizaban podían ubicar su posición al grupo hexagonal de antenas (separadas por cientos de metros) que se les llamaba células.

 

Al principio los celulares utilizaban radio frecuencias que, como se ha dicho, ocupaban un gran espacio electromagnético por lo que su uso era costoso y limitado, y los teléfonos solo podían hacer llamadas. Su tecnología analógica exigía gran tamaño y antena por lo que a sus primeros modelos se les conocía como “ladrillos”.

 

Pero aquí hubo otro punto de quiebre porque el teléfono celular se digitalizó, se redujo drásticamente su tamaño, crecieron sus funciones y se abarató el servicio; pese a que los aparatos se han ido sofisticando y aumentando su precio a niveles impresionantes.

 

Entre 1990 y 2000 fueron paulatinamente convirtiéndose en Smart Phones y desaparecieron los teléfonos analógicos para ser sustituidos por la tecnología digital.

Continuará…

 

 

 

 

Fuentes

Instituto federal de Telecomunicaciones

INEGI

https://www.eleconomista.net/tendencias/Del-beeper-al-WhatsApp-Conoce-como-fue-evolucionando-la-mensajeria-20190507-0030.html

www.expansion.mx

https://www.marcatel.com/experiencia

Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León