05/Mar/2024
Editoriales

Las cantinas y lugares non sanctos de Monterrey. Parte 4

La Revolución Mexicana inició en 1910, inaugurando un periodo de vaivenes políticos y programas gubernamentales provisionales.  Aunque

teóricamente seguía vigente la Constitución de 1857, en realidad se gobernaba con el programa de cada grupo en el poder.Caído Porfirio Díaz, de acuerdo con los Tratados de Ciudad Juárez del 21 de mayo  de 1911, Francisco León de la Barra gobernó de mayo a noviembre de 1911, y Francisco I. Madero lo hizo entre noviembre de 1911 y febrero de 1913, según su Programa de Gobierno publicado desde 1909.

 

Tras el golpe de estado, Victoriano Huerta gobernó dictatorialmente como contemplaban los llamados ‘Tratados de la Embajada’ del 18 de febrero de 1913. Y una vez caído el usurpador Huerta, los grupos revolucionarios que luchaban contra él, gobernaron de acuerdo al Plan de Guadalupe del 27 de marzo de 1913, aunque el grupo revolucionario gobernante en cada región del país le daba su enfoque particular, y más señaladamente cuando el 10 de octubre de 1914 se dividieron en la Convención de Aguascalientes, por un lado los carrancistas y por otro los villistas-zapatistas.

 

Después de 1916, cuando ganó el grupo carrancista, impuso el Plan de Guadalupe y, a partir de 1917, se gobernó de acuerdo a la Constitución de ese año. El  gobierno continuó con los conceptos moralistas similares a los de la Constitución de 1857 hasta que, en 1920, el gobierno de Álvaro Obregón inició una cruzada contra el alcoholismo -similar al prohibicionismo norteamericano- y contra los juegos de azar, modificándose la realidad jurídica de las cantinas y los lugares non sanctos.

 

En este texto estudiaremos la década de 1910 a 1920 que, pese a los cambios jurídicos nacionales, los municipios de Nuevo León continuaron rigiéndose con las normas de la Constitución Estatal de 1874.

 

CANTINAS en MONTERREY

 

Las cantinas se clasificaban en tres clases. La primera era la cantina de lujo con cocina y variedades; las de segunda clase eran cantinas populares con cocina y, en las de tercera clase sólo se vendía alcohol.

 

La clasificación era legal, pero no se tenía idea de cómo debía funcionar el negocio de la cantina. En el proceso de definición del negocio hubo cualquier cantidad de quejas vecinales por la operación de estos negocios. Veamos por ejemplo la famosa cantina llamada “El Progreso” ubicada en Escobedo (calle Del Teatro) y Padre Mier, cuyo concepto era muy diferente al actual, pues había hasta un patinadero y se ofrecían espectáculos.

 

El Hotel Iturbide, uno de los mejores de la Ciudad a principios del siglo XX, se quejó por la molestia que causaban los ensayos de la cantina:

 

“A 25 de Septiembre de 1911. Presidencia del Señor Alcalde primero, Doctor Fermín Martínez… El Señor Emilio Hellion como socio de la firma E. Hellion Compañia, que es dueña del establecimiento mercantil denominado Hotel Iturbide se queja de que en contra esquina de su citado Hotel está establecida una Cantina y Restaurant denominado "El Progreso" en donde se patina y existe un Salón de Variedades, en donde después de terminada la función se siguen los ensayos deshoras de la noche con lo cual no pueden dormir ni descansar los pasajeros que posan en su citado Hotel Iturbide con grave perjuicio… se aprobó por unanimidad de votos, que se dirija oficio por el Señor Alcalde primero los Señores Rodríguez y hermano dueños de la Cantina y Salón de Variedades "El Progreso", prohibiéndoseles se verifiquen ensayos de función después de las doce de la noche.”

 

Un regidor denuncia que en las carpas se promueve la cultura con obras teatrales de pésimo nivel y se debería apoyar a otros centros de cultura. Pero el alcalde defendió las carpas porque reducen la violencia cotidiana en las cantinas pues “todos los días se daban casos de riñas de las que resultaba uno ó dos muertos ó heridos… además, la clase pobre va a divertirse a un precio económico…”

 

“12 de Agosto de 1912. Presidencia del C. Alcalde Primero Alfredo Pérez… El Regidor Sepúlveda manifestó que en las diversas carpas de la Ciudad se están dando funciones de Drama, comedia y zarzuela y hasta ópera donde destrozan completamente las obras debido a los malos artistas y que con ese motivo y por el bajo precio que se cobra en dichas carpas no se puede sostener ninguna compañía en los Coliseos, y que, esto dice mucho contra la cultura de la Ciudad; propone se tome alguna medida para evitar esa degeneración en el arte y para evitar también que el público se acostumbre al mal gusto artístico; que esta medida puede ser aumentando los precios de las funciones de las carpas que den representaciones dramáticas, comedias, zarzuela ú ópera, bajar las contribuciones las carpas que tengan Cine é igualmente bajar las cuotas de los teatros. El Presidente manifestó que probablemente está sucediendo lo que dice el Regidor Sepúlveda, pero por otra parte las carpas  han contribuido a moralizar la gente del pueblo bajo, que es dada al vicio del alcohol, porque es muy notable la disminución de individuos que son llevados a la Prevención por ebrios, con relación épocas pasadas; que también ha disminuido la criminalidad en los delitos de sangre pues es muy raro que haya algún homicidio en tanto que anteriormente todos los días se, daban casos de riñas callejeras de las que resultaba uno ó dos muertos ó heridos, cree que esto se debe que la clase pobre en lugar de ir la cantina tomar alcohol, se va a la carpa divertirse por un precio sumamente económico y luego retirarse a su casa lo que no podría suceder en los teatros porque forzosamente los precios de entrada son más caros.”

 

Hiere el coronel cuernavaquense Antonio Garza Zambrano en la cantina El Progreso al alcalde suplente de Monterrey, Silviano L. Lozano

 

“12 de Julio de 1915. Presidencia del C. Alcalde Primero. Asistencia de los C.C. Concejales Ayala, Burchard, Cirilo, de la Garza, Garza Zambrano, González, Martínez Sánchez, Siller, Cristobal Treviño y Procopio Villarreal… De la misma Inspección, informando que ayer, a la una de la tarde, en la cantina "el Progreso" esquina de las calles Zaragoza y Dr Mier, fué herido accidentalmente el C. Alcalde Primero Suplente, Silviano L. Lozano, con una pistola de la propiedad del C. Lic. Coronel Antonio Garza Zambrano, habiendo tenido conocimiento del hecho el Juzgado en turno y encontrándose en el acto también el Inspector General de Policía. De Enterado. Se nombra en comisión a los C.C. Concejales Cristóbal Treviño, José M. Siller y Procopio Villarreal, para visitar al Señor Lozano, en representación del R. Ayuntamiento.”

 

Propone el regidor Casimiro Garza castigos a los cantineros que permitan la entrada a menores de edad y pide que ya no se vendan abarrotes en las cantinas de la Ciudad. 

 

“25 de agosto de 1913. Presidencia del C. Doctor Gregorio D. Martínez. Asistencia de los Señores Consejales Licenciado Antonio C. Elizondo, Jesús R. Flores, Ezequiel Galindo, Casimiro Garza, Ruperto Treviño, Eleazar C. García, Ramón N. González, Fortunato Guzmán, Profesor Emilio Rodríguez, Doctor Albino Martínez Garza, Profesor Arcuando Pérez é Ingeniero Gonzalo Garza González. El C. Regidor Casimiro Garza presentó un escrito referente á la frecuencia con que se ven menores de edad en las cantinas, proponiendo se castigue á los cantineros contraventores de la disposición relativa del Ayuntamiento, y se separe la venta de licores de la de abarrotes.- Discutida la proposición se pasó á una comisión integrada por los Señores Ramón N. González, Eleazar C. García y F. Guzmán.

 

Se niega permiso a unos súbditos chinos (en ese entonces China aún era un Imperio) de establecer un club social en un sótano de la calle Zaragoza número 58 para sus compatriotas con servicio de bebidas alcohólicas. 

 

“27 de diciembre de 1915. Presidencia del Señor Alcalde 1o. y asistencia de los Ciudadanos Consejales B. P. Burchard, M. Cirilo, Barragán, Martínez, Treviño, Siller, Zambrano, Ramón N. González, Ayala, Francisco Zambrano y J. M. Fernández… de Joaquín y Manuel María Gin Gen súbditos chinos, manifestando que han constituido "Sociedad Recreativa" formada entre algunos de sus paisanos con el objeto de distraerse por medio del estudio e impartirse auxilios mutuos. Para llevar á cabo su proyecto suplican se les permita abrir un salón en el subterráneo de la casa No. 58 de la calle de Zaragoza donde establecerán además una cantina, venta de refrescos y tabacos labrados, juegos chinos no prohibidos por la ley, y probablemente después billares; todo con extricto  apego al Reglamento de policia y mediante el pago de la contribución correspondiente: Puesto á discusión este asunto se acordó se negára el permiso que solicitan los ocurrentes”

 

Sin embargo un mes después se autoriza al mismo Manuel María Gin Gen una cantina de tercera categoría en Matamoros 139:

 

3 de enero de 1916. Presidencia del Señor Alcalde 1o y asistencia de los CC. Consejales C. Ayala Cristóbal Treviño M. Cirilo B. P. Burchard, A Garza Zambrano R. Martinez, José Maria Siller, Ramón N. Gonzalez, Pedro de la Garza Flores, Procopio Villarreal y Jose Maria Panzsa… De Manuel Maria Gin Gen, solicitando permiso para la apertura de una cantina de tercer orden en su domicilio por la calle de Matamoros numero 139, con el objeto de ayudarse en el sostenimiento de su familia y por no tener elementos necesarios para abrir el establecimiento con una categoría superior, en el concepto de que estará estrictamente apegado al Reglamento de Policía vigente, y pagará las contribuciones correspondientes. Puesto a discusión este asunto se acordó que se le concediera el permiso que solicita el ocursante para abrir el establecimiento de referencia siempre que este sea de segunda categoría, en el concepto que deberá pagar los íimpuestos correspondientes. 

 

La comisión del Cabildo “encargada de visitar los patios y corrales de las casas con el fin de evitar la propagación de viruela” expone que en la Cantina La Concordia, en las calles de Zaragoza y Terán -lugar que hoy está en los bajos de la Macroplaza, por Zaragoza entre el andador que va del edificio de los Juzgados Familiares a la calle Zaragoza y la calle de Juan Ignacio Ramón- tenía una pila de basura putrefacta; también se señala que la Cantina El Progreso lanzaba a la calle aguas sucias:

 

11 de enero de 1916. Presidencia del C. Alcalde 1o y asistencia de los C.C. Consejales M. Cirilo Jr, P. Barzagan, Jose Maria Panzsa, R. Martínez, Cristobal Treviño, Pedro de la Garza Flores, M. Fernandez, A. Sánchez, Francisco Zambrano, C. Ayala Jr. y Procopio Villarreal… De la comisión encargada de visitar los patios y corrales de las casas con el fin de evitar la propagación de viruela, manifestando que en la Cantina denominada la "Concordia" sita en el cruzamiento de las calles Terán y Zaragoza hay bastante basura amontonada, parte de ella muy corrompida por la mucha humedad que hay allí, quedando enterado el dueño de que en el término de tres días hiciera una limpieza completa de aquel foco de infección: En la cantina el "Progreso", que todos los días sale mucha agua corrompida por un caño a la calle; quedaron enterados los dueños de evitar eso.  

 

En otra cantina llamada La Fama Italiana se advirtió que el sanitario estaba en mal estado, 

además de la acumulación de mascotas:

 

“17 de enero de 1916. Presidencia del C. Alcalde 1o. y asistencia de los CC. Consejales, M. Cirilo Jr, José María Siller, R. Martínez, Cristóbal Treviño, A. Garza Zambrano, C. Ayala, Jr., J. M. Fernández, Procopio Villarreal, Ingeniero B.P. Burcha… Que en la cantina denominada "La Fama Italiana" el escusado está en muy malas condiciones y de ahí proviene la suciedad que se nota en el mismo lugar, añadiendo que hay en el patio bastante basura podrida la cúal está amontonada en éste. Que se nombren los Cuarteleros que falten, y respecto a lo último que se le dé el trámite anterior.

 

En el Jokey Club, ubicado en 15 de mayo se dio un pleito entre militares con un Coronel muerto. Además se ratifica la prohibición de que entraran prostitutas a las cantinas:

 

“21 de febrero de 1916. Presidencia del Ciudadano Alcalde primero y asistencia, de los Ciudadanos Consejales M. Cirilo (Jr), P. Barragán, Cristóbal Treviño, C. Ayala (Jr), Pedro de la Garza Flores, Francisco Zambrano, Modesto Treviño, A. Garza Zambrano y Procopio Villarreal… De Tomás G. González, mayor de edad y dueño de la cantina "Jokey Club" sita por la calle 15 de mayo, pidiendo en concreto, se le permita abrir de nuevo su cantina, ya referida la cual cerró desde el día 6 del actual, por órden de esta Presidencia, con motivo de la muerte de un Capitán del Ejército que le causó un Coronel.- Que no ha lugar por ahora a concederse la apertura… Se acordó por unanimidad comunicar por medio de la Inspección General de Policía a todos los dueños de cantinas, que no se permita la entrada, a dichas cantinas, a mujeres públicas, a fin de evitar escándalos riñas y delitos de sangre, de los cuales se ha tenido conocimiento últimamente.”

 

Se otorga permiso para establecer una cantina de segunda con mesas de billar en la calle Washington:

 

7 de marzo de 1916. Presidencia del C. Alcalde primero y asistencia de los C.C. Consejales M. Cirilo (Jr.), Melesio Treviño, Cristóbal Treviño, Panzsa Garza Zambrano y Ayala, Pedro de la Garza Flores, Ramón N. González y Procopio Villarreal… Que pase a la Comisión para que dictamine Señor Ramón N. González. De Vicente Gómez Arreola, pidiendo permiso para establecer una cantina de segunda categoría, así como dos mesas de billar, en la inteligencia de que se establecerá en la casa número 191 de la calle de Washington y ofrece pagar las contribuciones correspondientes.- 

 

En 1916 hubo un aumento de impuestos municipales que incluía a músicos de cantina:

 

“29 de enero de 1917. Presidencia del Ciudadano Alcalde Primero y asistencia de los C.C. Munícipes, Adolfo Alanís Taméz, Florentino Ayala, Indalecio Leal, José Garza y Garza, José A. Sepúlveda, Ramón Peña P. Bueno, Limón Mendoza, J. R. Puente, Francisco Martínez Garza, Atanasio Echavarría, Bruno García Ayala, Francisco Tijerina, Conrado Lozano; Teófilo Garza, Isaac Galván y Lic. Viviano Villarreal… Puesto a discución este asunto se acordó por mayoría que se les cobre por las licencias que mencionan la cantidad de $1.00 Un peso como impuesto municipal, entendiéndose únicamente para las calles y plazas de la Ciudad; por lo que hace a las músicas en cantinas que causen como impuesto $ 6.00 seis pesos cuando se ejecute con piano, y de $15.00 quince pesos a $ 30.00 treinta pesos mensuales, cuando se trate de orquesta; para los establecimientos que no tengan música permanente se fija como cuota diaria la cantidad de $2.50 dos pesos cincuenta centavos.”

 

 

Con el incremento de contribuciones a las cantinas, el negocio de Elisa Rojas pide cerrar la suya pero conservar su Casa de Citas:

 

“31 de agosto de 1916. Presidencia del C. Alcalde Primero Interino, Señor Francisco Zambrano y asistencia de los CC. Municipes B.P. Bunchard, C. Ayala (Jr.), Cristóbal Treviño, A. Garza Zambrano, Pedro de la Garza Flores, J. M. Fernández, E. Cueva… De la Señora Elisa Rojas, diciendo que no siéndole posible seguir por más tiempo pagando la cuota de contribuciones que corresponden a la Cantina que tiene establecida, pide se dé por clausurada esta, reservándose el derecho de pagar las contribuciones por su casa de citas que tienen el mismo lugar.”

 

Se declara, para la elección de 1917, la ley seca desde el sábado hasta las 5 de la tarde del domingo de la elección:

 

21 de mayo de 1917. Presidencia del C. Alcalde Primero Suplente Don Jerónimo Siller y asistencia de los C.C. Munícipes José Garza y Garza, Adolfo Alanís Taméz, Bruno García Ayala, José A. Sepúlveda, Indalecio Leal Simón Mendoza, Francisco Martínez Garza, Conrado Lozano, Atanasio E. Chavarría, Florentino Ayala, Teofilo Garza, José Treviño, Isaac Galván, Licenciado Santiago Roel, Abel A. Lozano, y Licenciado Viviano Villarreal Srio… Del C. Regidor Jose Treviño, para que se dicten las órdenes del caso a fin de que desde el sábado próximo se prohíba terminantemente la venta de bebidas embriagantes, y se cierren las cantinas y expendios de licores hasta las cinco de la tarde del 27, en virtud de que en ese dia se verificarán las elecciones generales del Estado.- 

 

Solicita Chavarría Hermanos permiso para una lotería de números (bingo) con premios en efectivo, que estaban 

permitidas dentro de las cantinas pagando un impuesto federal

“6 de noviembre de 1918Presidida por el C. Alcalde 1o. Propietario D. Gerónimo Siller, con asistencia de los CC. Municipes Luis Saldaña, Eduardo Lozano, Profesor Lamberto Lozano, Jesús G. Guzm n, Ricardo Hinojosa, Juan Rodríguez, Melquiades Garza Cantú, Teófilo Garza Cantú, Ernesto Treviño, Licenciado Juan García Guajardo, Aberlardo Cavazos, Lorenzo Garza é Ingeniero Faustino Roel y Juan C. Garza, Secretario… De los Señores Chavarria Hermanos, solicitando permiso para establecer en su cantina una loteria de números. Al Comisionado de Policía para dictamen.

 

 

LA PROSTITUCIÓN 

 

En el año de 1912 el Ayuntamiento de Monterrey emitió un nuevo Reglamento para regulación de la Prostitución,  prohibiendo el establecimiento de este tipo de giros en todo el primer cuadro de la ciudad.

 

Pero se estableció una zona de prostitución. Sólo podía ejercerse al norte de la calle de la Zona (hoy Cristóbal Colón), al sur del Río Santa  Catarina; al Oriente la calle Mina y H. Cairo (Luis Carvajal y de la Cueva), y al Poniente por una línea irregular partiendo del norte por la calle de Villagrán hasta la de Ruperto Martínez, “hasta la calle de las Flores (Serafín Peña), siguiéndose ésta hasta la del 15 de Mayo y prolongándose indefinidamente; respetándose asimismo la Zona Poniente de la ciudad entre el río y la calle del 15 de Mayo hasta San Gerónimo”.

 

El reglamento incrementó irracionalmente las cuotas. De 4 a 5 reales, y para las mujeres aisladas, entre 75 centavos y 12 pesos . 

 

En el caso de los burdeles o casas de asignación que se quisieran establecer en la Ciudad pagaban $25.00, pero el reglamento de 1912 subió la cuota a $45.00; esto resultó que muchos burdeles amenazaron con cerrar sus puertas. El gobierno municipal temió que aumentara la prostitución clandestina y se redujeran los ingresos municipales por lo que se resolvió volver al antiguo tabulador:

 

“1º de febrero de 1912. Presidencia del Alcalde Primero C. Alfredo Pérez. El C. Alcalde Primero manifestó: (…) varias dueñas de casas de asignación expresando su inconformidad (…) que fija, según éllas, cuotas exhorbitantes tanto para las mujeres públicas, como para la venta de licores y permiso de explotación de las respectivas casas, y diciendo que preferían clausurar y devolver las libretas de las pupilas, antes de efectuar los pagos de que se hace mérito. Que no habiendo podido persuadir las quejosas y resultando con tal clausura (que algunas llevaron a cabo) un grave perjuicio para la salubridad pública, puesto que aumentaría indudablemente el clandestinaje (…), constituyendo ésto una disminución considerable para el Erario Municipal, ya que el Ramo de prostitución es una de las fuentes de riqueza del mismo Erario por las buenas entradas que con ello se obtienen, (…), lo estudien (…) conciliar así los intereses de las querellantes y los de la Hacienda Municipal. (…)se acordó por unanimidad que continúe en vigor la tarifa contenida en el Reglamento anterior, para que conforme ella verifiquen las dueñas de las casas de asignación y las pupilas, sus pagos respectivos; bajo el concepto de que ésta prórroga durar sesenta dias contar de la fecha, mientras se estudia el nuevo Reglamento; acordando la vez comunicar esta resolución al Gobierno del Estado, para que se sirva darle su aprobación superior. Los C.C. Canales, Quintanilla, Treviño, de la Garza Flores, Zambrano (Nicéforo), Zambrano (Francisco), Siller Fernández, Sepúlveda y Roel, - Doy fé. Firmas Firmas”

 

En 1915 se registraron 108 mujeres públicas, más 4 clandestinas; 9 resultaron enfermas:

 

27 de diciembre de 1915. Presidencia del Señor Alcalde 1o. y asistencia de los Ciudadanos Consejales B. P. Burchard, M. Cirilo, Barragán, Martínez, Treviño, Siller, Zambrano, Ramón N. González, Ayala, Francisco Zambrano y J. M. Fernández… Comunicaciones. De los Médicos Municipales manifestando que verificado el reconocimiento reglamentario durante la semana de la fecha en que giran el oficio, de 108 mujeres que examinaron, resultaron 9 de ellas enfermas y además 4 clandestinas que pasaron al Hospital González para su curación por ser las enfermedades que adolecen capaces de producir contagio.= De enterado Del Consejo Superior de Salubridad del Estado, manifestando haber practicado la desinfección de la casa donde falleció de enfermedad infecto-contagiosa el niño Hipólito Loera

 

Al año siguiente en 1916 se encontraron 105 mujeres registradas y 3 enfermas:

 

“1º de mayo de 1916. Presidencia del C. Alcalde Primero y asistencia de los C. C. Concejales B. P. Burchard, C. Ayala (Jr), Cristóbla Treviño, Procopio Villarreal, José María Siller, Melecio Treviño, Ramón N. González y E. Cueva.… Comunicaciones de los médicos municipales, informando que en la semana próxima pasada se practicó el reconocimiento reglamentario de 105 mujeres públicas, remitiendose tres clandestinas al Hospital González, por padecer enfermedades capaces de producir contagio- De enterado.”

 

Se quejan vecinos de una “casa de mala nota” en la esquina de Ruperto Martínez y Arista que les causaba molestias:

 

 

“1º de octubre de 1917. el C. Alcalde 1o. Propietario Don Antonio Garza Elizondo con asistencia de los C.C. Munícipes. José Garza y Garza, Vicente Montemayor, Simón Mendoza, Indalecio Leal, Doctor José A. Sepúlveda, Demetrio Garza, Bruno García Ayala, Santiago Saens Reyna, Francisco Martinez Garza, Florentino Ayala, Teófilo Garza y Licenciado Mariano Villanueva y Juan C. Garza, Secretario. De los C.C. I. G. Guerra, Nanciso Méndez y demás firmantes, vecinos de las calles de R. Martínez y Arista, quejándose de que el cruzamiento de dichas calles existe una casa de mala nota en donde con frecuencia se sucitan escandalos. Que se cumpla por la Presidencia con lo dispuesto por el Reglamento de Prostitución

 

Recomienda el gobernador Nicéforo Zambrano que el cierre a medianoche obligatorio para las cantinas

no se aplique a los burdeles:

 

“15 de abril de 1918: el Ciudadano Alcalde 1o. Propietario Don Gerónimo Siller, con asistencia de los CC. Alcalde 1o. Suplente Don Porfirio Elizondo y Municipes Luis Saldaña, Ingeniero Faustino Roel, Profesor Joel Rocha, Anacleto F. Garza, Profesor Lamberto Lozano, Jesús G. Guzmán, Carlos G. Gonzålez, Melquiades Garza Cantú, Manuel F. Guerra, Vicente Cavazos, Juan Rodríguez, Profesor Leandro Garza Leal, Abelardo Cavazos, Eduardo Lozano, Alberto C. Villarreal Licenciado Alfredo Lozano Saldaña, Lorenzo Garza, Pråxedis Lozano, Ricardo Hinojosa, Licenciado Juan García Guajardo y Doctor José Luna y Ayala y Juan C. Garza, Secretario… manifestando que el Ciudadano Gobernador estima que podría hacerse una excepción de la orden expedida por el Ayuntamiento relativa al cierre de las cantinas a las once de la noche; respecto de las casas de asignación en vista de las razones expuestas por los dueños de esas casas ante el Superior Gobierno”

 

La vaga delimitación de la zona de tolerancia que se extendía prácticamente a todo el territorio municipal a excepción del primer cuadro, era difícil de controlar, así que en 1919 se redujo la zona de prostitución a la calle Terán, que fue dividida en tres zonas: la primera, entre las intersecciones con las calles Zuazua y Diego de Montemayor, que alojaría a los prostíbulos y a las mujeres de primera; de Diego de Montemayor a González Ortega, ocupada por las mujeres de segunda categoría; y la tercera, que se extendía de González Ortega al río Santa Catarina, para las de tercera categoría.

 

La clasificación de las mujeres se sustentaba en principios subjetivos y denigrantes, como edad, estética, precio e incluso género, pues los homosexuales se clasificaban como de tercera clase.

 

JUEGOS Y APUESTAS

 

Bajo la legislación emanada de la Constitución Federal de 1857 y la Constitución de Nuevo León de 1874, los permisos para los juegos de apuestas y espectáculos eran otorgadas por los municipios. Por esta razón era el Municipio quien permitía y cobraba los derechos de las loterías, los juegos de naipes, ruletas, cubilete, las carreras de caballos o perros. Para efecto de las peleas de perros, de gallos y las corridas de toros, prácticamente cada cantina era un pequeño casino; pero con la Constitución de 1917 este ramo pasó al fuero federal.

 

Una solicitud para abrir un palenque

Sin embargo, antes de la Constitución de 1916 encontramos actividad del Cabildo en materia de juegos y apuestas, como esta solicitud para establecer un palenque en la Ciudad:

 

3 de enero de 1916. Presidencia del Señor Alcalde 1º. y asistencia de los CC. Consejales C. Ayala Cristóbal Treviño, M. Cirilo, B. P. Burchard, A. Garza Zambrano, R. Martinez, José Maria Siller, Ramón N. González, Pedro de la Garza Flores, Procopio Villarreal, y José María Panzsa… Del Señor Prisciliano Galindo comercíante de esta Ciudad, pidiendo se le conceda permiso para establecer un Palenque de Gallos en esta Ciudad y en la parte que mejor convenga, sujetándose extrictamente á las prescripciones que marca el Reglamento Vigente. 

 

Se multa a un casino chino clandestino

Esta otra acta vemos una multa de 2 mil 500 pesos aplicada a un casino chino que operaba sin permiso, además los concurrentes al evento fueron detenidos.

 

 

“17 de enero de 1916: Presidencia del C. Alcalde 1o. y asistencia de los CC. Consejales, M. Cirilo Jr, José María Siller, R. Martínez, Cristóbal Treviño, A. Garza Zambrano, C. Ayala, Jr., J. M. Fernández, Procopio Villarreal, Ingeniero B.P. Burchard… Del Gobierno del Estado, informando que por acuerdo superior se aprobó la multa de ($2,500.00) Dos mil quinientos pesos, que esta Presidencia impuso á 25 súbditos chinos, que fueron aprendidos por el delito de juego prohibido, de cuya cantidad se destinó la tercera parte para remitirla a la Tesorería General del Estado á fin de que ingrese al fondo de Indemnizaciones y lo restante se remitió a la Tesorería Municipal para el fondo de Instrucción Pública, decomisándose a los infractores los útiles y demás objetos que le fueron recogidos en el momento de la jugada. Que se permita abrir de nuevo la cantina a Emilio González.

 

Combate el presidente Obregón a las cantinas y a los juegos de azar

El 1º de diciembre de 1920 inició el gobierno del presidente Álvaro Obregón, quien habiendo observado en su infancia los estragos que el alcohol y las apuestas causaban en las familias de los campesinos del noroeste mexicano, al llegar al poder inició una profunda renovación legal y social contra el alcoholismo y el juego. La Primera Ley de Salud se publicó en 1921 y clasificaba al alcoholismo como un vicio y establecía reglas para regularlo e incluso para erradicarlo. 

 

Desiste Obregón de cerrar estos negocios en la frontera norte

Por otra parte, durante el gobierno de Obregón desaparecieron los casinos en casi todo el territorio nacional. Fue prácticamente imposible prohibirlos en la frontera norte ya que en los Estados Unidos se había establecido la prohibición del alcohol, y México se convirtió en el Refugio de millones de alcohólicos y ludópatas norteamericanos, representando un gran impulso al turismo para nuestro país. 

 

A partir de 1920 el marco legal modificaría totalmente la vida de las cantinas y los lugares non sanctos, que pasaban de ser un lugar de ocio y esparcimiento a lugares que el gobierno debía combatir, como señalaría el Congreso Constituyente de 1917, las personas debían pasar más tiempo ilustrándose, estudiando o conviviendo con la familia en lugar de vivir en la esclavitud del vicio.

Continuará…

 

FUENTES

 

ARCHIVO HISTÓRICO DE MONTERREY 

ACTAS DE CABILDO 25 de septiembre de 1911, 12 de agosto de 1912, 12 de julio de 1915, 25 de agosto de 1913, 27 de diciembre de 1915, 3 de enero de 1916, 11 de enero de 1916, 17 de enero de 1916, 21 de febrero de 1916, 7 de marzo de 1916, 29 de enero de 1917, 31 de agosto de 1916, 21 de mayo de 1917, 1º de febrero de 1912,27 de diciembre de 1915, 1º de mayo de 1916,1º de Cutberto de 1917, 15 de abril de 1918, 3 de enero de 1916,

REGLAMENTOS 1912

Diario de debates del congreso constituyente de 1917, Cámara de Diputados

Cámara de diputados