01/Mar/2024
Editoriales

Los alcaldes de Monterrey. Séptima parte

Sargento mayor Blas de la Garza Falcón González, teniente de gobernador, capitán general de este Reino y alcalde ordinario 1672-1674.

 

Blas de la Garza Falcón González, nacido en Saltillo, hijo de Blas María de la Garza Falcón y Tremiño (Treviño) -quien había sido alcalde segundo de nuestra Ciudad-, fue electo alcalde primero en el año de 1672. Se distingue en principio, por permanecer en el cargo tres años consecutivos, a pesar de que en las Leyes de Indias, el Libro V, Título III, Ley IX, decía: “Los Alcaldes ordinarios no puedan ser reelegidos en los mismos oficios, hasta que sean pasados dos años despuésde haber dexado las varas…”

 

Un alcalde confiable para la Monarquía española

Seguramente que De la Garza Falcón González era un personaje en quien los representantes de la corona confiaban, pues además de ser alcalde primero de Monterrey, era al mismo tiempo capitán general del Nuevo Reino de León -jefe de las milicias-, y teniente del gobernador Nicolás de Azcárraga, es decir, su auxiliar y suplente.

 

Ello explica su irregular permanencia en la alcaldía de Monterrey, pues en ese momento coincidían condiciones especiales y delicadas que requerían de autoridades confiables. Los problemas eran: la intensificación de la guerra con los indios salvajes; una notoria evasión de impuestos; recurrentes quejas de que las mercedes y asignaciones de minas se habían otorgado con extrañas preferencias; una ilegal extracción de minerales y, además, la presencia de una mortífera epidemia de viruela que exterminaba tribus indígenas enteras y mermaba la población castellana. 

 

Acta de la primera elección de Garza Falcón González en 1672

 

“En la Ciudad de Nuestra Señora de Monterrey del Nuevo Reyno de León, en primero día del mes de enero de mil y seiscientos y setenta y dos años; estando en las casas reales desta dicha ciudad morada del señor gobernador Nicolás de Azcárraga, caballero de la Orden de Santiago, gobernador y capitán general deste dicho reyno, que fue servido de presidir para hacer elección de nuevos alcaldes y regidores y demás oficios de república que lo sean… el sargento major Blas de la Garza, de segundo asiento al capitán Andrés González”

 

El bello Escudo de Armas de la ciudad de Monterrey

No parece casual que, siendo Garza Falcón González alcalde de Monterrey, llegara la noticia de que la Reina Mariana de Austria había otorgado a la Ciudad el privilegio de tener un Escudo de Armas, setenta años después de haber sido solicitado. Porque esta prerrogativa heráldica permitía sellar su propio papel para actos jurídicos, decretos, sentencias y a la vez contar con un distintivo público. Pocas ciudades tenían un escudo de armas, no sólo en América, sino también en la mismísima península.

 

“Le fue concedido por el virrey, que el emblema de su ciudad metropolitana, fuera un sol sobre el Cerro de la Silla, al que disparaba un hombre sus flechas”. Desde su descripción, el escudo autorizado era hermoso, pues representaba un ritual nativo que en su momento impresionó al fundador Diego de Montemayor, y que consistía en:

 

‘Al salir el sol -los aborígenes- practicaban una curiosa ceremonia: se formaban todos dando frente al oriente y al aparecer el astro del día por entre los picachos del Cerro de la Silla, le disparaban sus flechas, no de una manera hostil, sino con cierta humildad y reverencia que indicaba ser un acto de homenaje y veneración’. Por ello, Diego el fundador, solicitó la autorización a la corona española en el año de 1600. 

 

El cobro de impuestos reales

Un tema urgente de atender era que la propia reina Mariana de Austria, el virrey y la Audiencia de México, dudaban de que se estuviesen cobrando los impuestos reales y extraoficialmente se decía que el Nuevo Reino de León era ‘el agostadero de todos los ganados ovejunos de la Nueva España’.

 

‘La Reina gobernadora. El Virrey, presidente y oidores de la Audiencia Real de la Ciudad de México de la Nueva España. Don Nicolás de Azcárraga, gobernador de la provincia del Nuevo Reino de León, en cartas del veintinueve de septiembre del año pasado de mil seiscientos y sesenta y siete y cinco de abril de mil seiscientos y sesenta y nueve, me dio cuenta de diferentes cosas que tuvo por convenientes, tocantes al gobierno de aquella provincia y mayor aumento y beneficio de la hacienda real y, entre otras cosas, representó que aquel reino por su fertilidad y abundancia de pastos y hierbas, es el agostadero de todos los ganados ovejunos de la Nueva España y que están en él cada año más de trescientas mil ovejas, de que se sigue a los dueños grandes conveniencias, por lo que se multiplican los esquilmos, así de lanas, como de borregos, sin pagar a la real hacienda’

 

Determina la Corona el impuesto en ‘medio real por cabeza de ganado’

 

Ante semejante descripción del proceso de engorda del ganado, la monarquía resolvió que se cobrara medio real por cada animal que saliera del Nuevo Reino de León al mercado:

 

‘… se cobrara de los dueños pastores limitadamente a medio real por cada cabeza del hierbajo que comen sus ovejas... sin que fuese de gravamen al que pagare el dicho derecho, porque en 6 meses de asistencia que están las ovejas en aquel reino sale ganancioso el dueño de 7 reales por lo menos en cada una’

 

Veamos un ejemplo en este contrato donde Miguel de Escamilla recibe del reinero Pedro de la Rosa Salinas una buena cantidad de ganado para ser engordado en el Nuevo Reino de León, cuyos críos serían, una vez robustecidos, enviados al centro del virreinato para su comercialización.

 

“Miguel de Escamilla, criador de ganados mayores y menores, otorga que recibe en arrendamiento de Pedro de la Rosa Salinas, vecino y mercader de esta ciudad, 500 cabras de vientre y 500 chivas, por tres años, a 100 pesos anuales; salvo el primer año, que sólo pagará 50 pesos por las cabras y 25 por las chivas, por no ser éstas de vientre. Ante el Sargento Mayor Blas de la Garza, Alcalde Ordinario.”

 

El alcalde Garza Falcón González, primer gran constructor de caminos

El alcalde Garza Falcón González encontró la forma de que no salieran hatos de ganado del Nuevo Reino sin pagar impuestos. Construyó, o en su caso, dio mantenimiento a los caminos oficiales donde ubicó garitas y prohibió el tránsito del ganado por las veredas y brechas. En forma especial lo hizo con el Camino Real -hoy avenida Hidalgo-, que iba a Saltillo; además los caminos que llevaban a: Cerralvo, a Almadén -hoy Monclova-, a Espíritu Santo, Texas, y el que iba a Barlovento, es decir, a las costas del Golfo. Esto le dio prestigio como el primer gran constructor de caminos.

 

La recolección de diezmos para la Iglesia

La corona dudaba que se estuvieran entregando los recursos provenientes de los diezmos. Para mostrar voluntad de solución, el alcalde Garza Falcón González, en su calidad de Teniente de Gobernador, obligó al alcalde de Cadereyta, Alonso de León “El Mozo” que enviara 2,002 pesos a la catedral de Guadalajara:

 

“El Capitán Alonso de León, Alcalde Mayor y Capitán del presidio de la villa de Cadereyta, se obliga a pagar a la Santa Iglesia Catedral de Guadalajara, o a sus mayordomos, 2,002 pesos en reales, Se compromete a pagar en dos plazos, hipotecando, para su seguro, 500 vacas de vientre y 1000 cabras, que tiene en el valle del Pilón, y 25 mulas aparejadas. Ofrece por fiadores al Capitán Juan Cantú y a Antonio Leal, sus hermanos, mayores de 25 años, vecinos de Cadereyta, criadores de ganados mayores y menores. Ante el Sargento Mayor Blas de la Garza, Teniente de Gobernador y Capitán General de este Reino y Alcalde Ordinario de esta Ciudad”

 

La epidemia de viruela amenazaba con provocar hambruna generalizada

La viruela ya había mermado la población rural tanto en la comarca de Monterrey como en el resto del Nuevo Reino y, en consecuencia, se había disminuido la producción de alimentos, así que la hambruna comenzaba a sentirse entre la población, por lo que se volvió a prohibir la comercialización de granos fuera del reino:

 

‘Disponiendo que los labradores hagan declaración del maíz cosechado y prohibiendo entre tanto su extracción del reino’.

 

Reelección del alcalde Blas de la Garza Falcón González, en 1673

 

Como ya comentamos, a pesar de que las Leyes de Indias lo prohibían, se reeligió a Blas de la Garza Falcón González para el año de 1673.

 

‘Nombramiento. En la Ciudad de Nuestra Señora de Monterrey del Nuevo Reyno de León, en primero día del mes de enero de mil y seiscientos y setenta y tres años, estando juntos el cabildo y regidores desta dicha ciudad… para el efecto de elegir nuevos alcaldes y regidores este presente año… reeleción de alcalde ordinario de primer voto al sargento mayor Blas de la Garza y de segundo voto al alférez real Juan de Treviño’.

 

Aprovechando la renovación de los caminos se reordenó también el movimiento de materias primas y productos de la minería y, para ello, elaboró una memoria de los últimos años de la minería:

 

‘Registro de las cargas de plomo, mercaderías y otros géneros que salen y entran en éste reino. Comprende los años de 1668 a 1674’.

 

Para combatir la extracción ilícita de minerales se encargó al alférez (Oficial de menor graduación, inmediatamente inferior al teniente) Francisco Salinas que vigilara lo que se extraía de Santa Catarina y de San Gregorio -hoy Cerralvo-.

 

‘Comisión al alférez Francisco de Salinas para que embargue las recuas de plomo que pasen por Santa Catarina , por la extracción clandestina que se hace del real de San Gregorio para eludir el pago de derechos’.

 

A otro alférez se le encargó que arreglara la presa que existía sobre el Río Santa Catarina a la altura de la actual calle 20 de Noviembre, así como la reconstrucción y limpieza de las acequias de la ciudad.

 

‘El alférez Nicolás de Treviño, vecino y labrador de la ciudad de Monterrey, requiere licencia para (ilegible) de la presa y la acequia’

 

Exige el alcalde de Monterrey que haya servicios religiosos

De la Garza Falcón González denunció ante la audiencia de Guadalajara la falta de religiosos que oficiaran misa. La respuesta fue enviar al célebre franciscano Juan Larios para que renovara las misiones de Coahuila, del Nuevo Reino de León y la fundación de nuevos establecimientos religiosos en Tejas y en Tamaulipas:

 

‘…en la Real Audiencia de Guadalajara, y así permaneció olvidada hasta que en el año de 1673 el insigne misionero fray Juan Larios inició la lucha tenaz y abnegada para el establecimiento de las misiones franciscanas’

 

 

Reelección del alcalde Blas de la Garza Falcón González, en 1674

 

A raíz de la guerra contra los aborígenes, en el año 1674 no había condiciones para celebrarse las elecciones, así que el Cabildo acordó que prosiguiesen los dos alcaldes ordinarios del año pasado, que eran Blas de la Garza Falcón González, y de segundo voto el alférez real Juan de Treviño. Veamos el acta respectiva:

 

 

‘En la ciudad de Monterrey del Nuevo Reyno de [León], en veinte y dos días del mes de enero de mil y [seiscientos] y setenta y cuatro años; el cabildo, justicia y regi[miento] desta dicha ciudad conviene a saber; el señor don Ni [colás] de Azcárraga caballero del Orden de Santiago, goberna [dor] y capitán general de dicho reyno por Su Majestad, el capitán [Juan] Cavazos regidor más antiguo, el capitán Miguel de la Garza, el alférez Mateo Rodríguez de Montemay[or], el tesorero Pedro de la Rosa procurador de la dicha ciudad y todos regidores del año pasado, estando unidos y congregados en su ayuntamiento como es de costumbre para las cosas pertenecientes a la república y principal[mente] para conferir la elección deste año, por no haberse podido hacer el día primero de enero, respecto de ser ninguna por faltar la cabeza que es el señor gobernador y algunos regidores, que le acompañaron por haber salido a campaña a cierta operación de indios enemigos que invadieron la parte y Llanos de San Antonio de esta jurisdicción, cuyo socorro fue necesario fuese con toda diligencia por las demasiadas muertes y otros excesos que hubo de los indios y teniendo esta consideración y representando los dichos señores regidores la dicha su elección, pues les tocaba por ser su uso y costumbre, habiéndolo oido el dicho señor gobernador, dijo que por ser día de ordenanza el día primero de enero y no poderse transferir por ser término fijo y señalado, que no se podía remover ni quitar, prosiguiesen los dos alcaldes de este año pasado ordinarios en sus ejercicio de justicia y los regidores del año pasado de la misma manera. Y visto por el dicho señor gobernador la nueva cédula de Su Majestad, en razón del beneficio de los dichos regimientos les requirió a los dichos señores regidores la dicha cédula y les da el término de un año [para que les] puedan comprar o que dispongan lo que [más gusto prefieren.] Y habiéndola oido y entendido dijeron darían noticia a los demás vecinos para sí [lo a] peteciesen, entrar en ellos, con lo cual se cerró el dicho cabildo y lo firmaron conmigo el dicho gobernador dicho día, mes y año. Nicolás de Ascárraga. Juan Cabasos. Miguel de la Garza Falcón. Matheo Rodríguez. Pedro de la Rosa Salinas’.

 

Sistema de alertas cuando había algún ataque de los indios salvajes

 

Como la guerra contra los aborígenes se recrudeció, el alcalde De la Garza Falcón González implementó el sistema de encender fogatas para avisar a los vecinos de la presencia de indios belicosos. Una fogata estaba en el Obispado, otra por donde ahora está el Palacio de Gobierno y la última por donde luego estarían las Tenerías. Sin embargo, hay indicadores de que esta estrategia de alerta era global del imperio español, pues en esas mismas fechas se utilizó este método en el Puerto de Manila para anunciar la llegada de piratas. 

 

Continúa el combate a la minería ilegal

 

Otro ‘encargo’ para el alcalde era combatir actos ilegales en la minería, y en ese tenor, veamos una denuncia de Diego de Ayala contra Miguel de Elizalde:

 

‘Promovido a pedimento de capitán Diego de Ayala, contra el capitán Miguel de Elizalde, por abuso en la saca de metales de las minas de San Pedro de la Parra y San Isidro, de Cerralvo. En la información declaran: don Juan de Guzmán (26 años); Antonio de Palacios (50 años); capitán Francisco Botello de Morales (58 años); Salvador Pizarro (30 años); José de Palacio (20 años); alférez Antonio García de Sepúlveda (42 años); y el alférez Salvador de los Reyes (40 años). ante el gobernador Nicolás de Azcarraga’.

 

Andrés González de Ochoa, Alcalde Segundo, 1672 


Andrés González nació en Tepetitlán, Reino de México (hoy estado de Hidalgo) en 1649. Sirvió en el ejército alcanzando a ser capitán de Dragones, y fue trasladado a Saltillo para combatir a los indios salvajes. Apenas llegó a nuestra Ciudad para dedicarse a la minería, y de pronto fue Alcalde del Crimen en 1672 y después en 1687.

 

Durante este su primer periodo iniciaron procesos contra los que comerciaban ilegalmente con ganado y minerales, sin embargo, no se llegaba a una sentencia penal, sino al pago de los impuestos evadidos.

 

Juan de Treviño alcalde segundo 1673-1674

 

Al igual que Blas de la Garza Falcón González, en la necesidad de trabajar en equipo, el alcalde segundo Juan de Treviño fue electo para los años 1673 y 1674, alcalde segundo, también de forma contraria a las leyes de Indias.

 

Juan de Treviño era originario del Valle de las Salinas, nacido en 1639, de oficio militar con el grado de alférez, y minero.

 

Resolvió disputas relativas a la posesión de indios, pues los encomenderos, aprovechando la guerra capturaron sin derecho a numerosos indios, en algunos casos eran indios libres y otros tomaban los de otras encomiendas. Veamos estos casos.

 

‘El Capitán José de Ayala, vecino labrador y encomendero en términos de esta Ciudad, y Bernabé González, "mayor de 25 años", vecino de la villa de Cadereyta, celebran convenio sobre la ranchería de indios alazapas llamada aguecolomo, en el sentido de que la india Beatricilla y los indios Lorencillo y Bernabelillo, éstos con sus mujeres y los tres con sus hijos, queden en la hacienda de Bernabé González, y el resto de la ranchería en la de Ayala. Concluye de este modo el viejo litigio que Bernabé González Hidalgo, padre del otorgante, tenía con José de Ayala. Ante el Alférez Juan de Tremiño, Alcalde Ordinario. Testigos el Capitán Alejo de Tremiño, el Alférez Agustín de la Vera y Juan Bautista Chapa’

 

Se pretendía erradicar la prostitución por medio de la regeneración de mujeres

En este otro caso, el Alcalde Segundo mandó buscar a una India de ‘vida galante’ a la que se le ordenó buscar para depositarla en una ‘casa honrada’. Tal como lo estudiamos en la colección de textos de nuestra autoría: “Cantinas y lugares non sanctos” la prostitución no era penada sino que se promovía la regeneración de las mujeres.

 

Comisión a Nicolás de la Peña, teniente de alguacil mayor , para que busque a Juana , india del servicio de Salvador de los Reyes y perteneciente a la doctrina de Gualeguas, que fué sacada de Cerralvo con engaño para depositarla en casa honrada y deje de " vivir a sus anchas dando escándalo a la república".

 

El arduo trabajo de Blas de la Garza Falcón González

Esta época fue difícil; el hambre, la guerra y el desorden fiscal, fueron asuntos de tal magnitud que llegaron a oídos de la Reina. Sin embargo, De la Garza Falcón González trabajó arduamente para poner orden en la Ciudad con infraestructura y con mucha vigilancia. 

 

Blas de la Garza Falcon González, cuyo paso por la alcaldía de Monterrey hoy estudiamos, fue un reinero importante; casó con Teresa Guerrero (descendiente de José Lobo Guerrero de las Casas, uno de los primeros pobladores de la Ciudad), y ambos procrearon siete hijos.

 

A término de su mandato, a finales de 1674, De la Garza Falcón González continuó como Teniente del Gobernador hasta 1676 que finó el gobierno de Azcárraga. Sin embargo, su obra y lealtad a la corona tuvo su recompensa, pues sería gobernador del Nuevo Reino de León buena parte del año de 1681.

 

El epílogo del alcalde De la Garza Falcón González

Finalmente se retiró de la política para dedicarse a la ganadería en la Comarca de Monterrey y en el Valle de las Salinas, muriendo a los 68 años de edad en el año de 1689 en nuestra Ciudad.

Continuará… 

 

 

FUENTES

Alonso de León Relación y Discursos del Descubrimiento, Población y Pacificación del Nuevo Reino de León, temperamento y Calidad de la Tierra” versión digital.

José Eleuterio González, Colección de noticias y documentos para la historia de estado de Nuevo León, UANL versión digital. (1867)

elregio.com https://elregio.com/Noticia/3aa94833-2c23-4fe1-a257-7c1a08df22b7

Camino Tierra Adentro, coordinador Don E. Edwards, Bureau of Land Managment New Mexico State Office.

ARCHIVO HISTÓRICO DE MONTERREY 

COLECCIÓN PROTOCOLOS 

3 VOLUMEN 1 EXPEDIENTE, FOLIO 150 número 89

COLECCIÓN ACTAS DE CABILDO

 1 de enero de 1672

1º de enero de 1673

22 de enero de 1674

COLECCIÓN CIVIL 

VOLUMEN 12, EXPEDIENTE 1

VOLUMEN 13, EXPEDIENTE  3, FOLIO 4

VOLUMEN 13, 3, 7

VOLUMEN 13, EXPEDIENTE 3, FOLIO 8

VOLUMEN 10,  EXPEDIENTE 9

ARCHIVO DE INDIAS

ES.41091.AGI/24//MEXICO,46,N.71

 

ES.41091.AGI/24//MEXICO,46,N.18